¿Cómo me gustaría impartir una clase de literatura en la ESO?

A la hora de impartir una clase de literatura en secundaria, creo que es muy importante seleccionar textos adecuados, de modo que, antes de nada, me preocuparía por conocer los intereses y el nivel del alumnado. Así, podría seleccionar textos atractivos para la mayoría o incluso ofrecer distintas opciones para que cada uno pudiese elegir. 

En cuanto a los clásicos, seleccionaría fragmentos significativos que suscitaran reflexión por parte del alumnado y, si lo viera oportuno, no tendría problema en utilizar adaptaciones para tratar ciertos aspectos de las obras. Creo que la lectura es muchas veces un acto tedioso para los jóvenes y, en parte, forma parte de la labor del profesor de literatura el plantear la literatura como un medio a través del cual se puede aprender y disfrutar.

Me gustaría presentar al autor antes de abordar su obra, incluyendo información del contexto histórico en que esta se escribió. En mi opinión, esto puede acercar la obra al alumno, sobre todo cuando se trata de un texto de una época  muy lejana.

Es importante involucrar a los educandos en la clase y fomentar la discusión y el diálogo. En este sentido, intentaría hacer preguntas a los estudiantes continuamente y les animaría a expresar sus propias opiniones y análisis, premiando la participación y sin criticar el error. Sobre todo, me gustaría que hablaran entre ellos, que aprendieran unos de otros, ya que en literatura no hay una única interpretación válida; para ello, me parecen muy atractivas las tertulias literarias.

Para hacer que la clase fuera más interesante, les proporcionaría materiales complementarios, como imágenes, mapas, juegos o fragmentos de obras relacionadas, e intentaría plantear actividades para hacer por parejas o en grupos pequeños, para fomentar la interactividad.

Por último, me gustaría llevar a clase la realidad del alumnado, por ejemplo, planteando actividades (incluso las más tradicionales) a través de redes sociales actuales como TikTok o Instagram de esta manera, resultarían más atractivas, o pidiéndoles que creen memes relacionados con la obra o con algún aspecto de la misma. 




En resumen, creo que impartir una clase de literatura requiere preparación, entusiasmo y una actitud abierta y participativa hacia los estudiantes. Así pues, intentaría tener siempre en cuenta estos elementos, ya que con ellos se puede crear un ambiente de aprendizaje enriquecedor y gratificante, tanto para el profesor como para los alumnos.

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