ESTUDIO DE GRAMÁTICA EN EL AULA ¿A FAVOR O EN CONTRA?

Como Silvia Gumiel, estoy absolutamente a favor del estudio de la gramática en el aula, y se me ocurren varios argumentos que sumaría a los de la autora del artículo. En primer lugar, me parece que sin saber cierta terminología específica, es muy difícil hacer llegar depende qué mensaje. Por ejemplo, si el docente dice «uno de los elementos que marcan la subjetividad de un texto son los adjetivos valorativos» o «no abuséis de las conjunciones, las pausas son necesarias para que un texto se pueda leer de manera clara y precisa», los alumnos difícilmente entenderán el mensaje sin necesidad de ejemplos. Muchas veces, en clase de lengua se deberá hablar de la lengua, aunque sea para corregir o resolver dudas; en esos casos, conocer ciertas nociones facilitará la comunicación.
En segundo lugar, estudiar gramática puede ser beneficioso para mejorar la ortografía, por ejemplo, si los alumnos tienen claro que en «hay una cosa que te quiero decir» hay es una forma impersonal del verbo haber (le pese a quieNGLE pese), que en «ahí venden churros» ahí es un adverbio de lugar y que en «¡Ay! Me haces cosquillas» ay es una interjección, difícilmente se confundirán al escribir cualquiera de los tres vocablos.
En tercer lugar, hay pausas gramaticales que muchas veces no hacemos en la oralidad, por ejemplo, la coma antes de las conjunciones adversativas pero, sino y mas o después de conectores como además, por ello o por ejemplo. De modo que si los estudiantes se fijaran únicamente en dónde hacen las pausas al hablar, nunca las escribirían. Por el contrario, enseñar a los estudiantes cómo utilizar los signos de puntuación de manera apropiada, sí que puede ayudarles a hablar de manera más clara y coherente.
Por último, un correcto y consistente uso de los tiempos verbales puede mejorar mucho los discursos y la comprensión de los alumnos, pero no solo eso, también les puede ayudar a identificar la tipología textual de un escrito, o a elaborar cualquier tipo de texto dependiendo de si su intención es describir, informar o contar una historia.
Dicho esto, es cierto que es complicado relacionar de forma eficaz la competencia gramatical y la comunicativa, que es la que se está intentando fomentar en los documentos oficiales.
Por si se te pasa, Asier: Este post lo tienes solo empezado. Un saludo
ResponderEliminarOído cocina
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